

El estudio de la mujer en la Biblia revela que Dios obra a través de vidas sencillas llenas de fe. En el Nuevo Testamento, Jesús rompe barreras culturales y religiosas, dignifica a las mujeres y les da un lugar activo en su misión. A través de ejemplos como la samaritana, la mujer adúltera, la mujer del flujo de sangre, María y Marta, y María Magdalena, vemos cómo las restaura y las convierte en testigos clave, incluso de su resurrección. Así, Jesús afirma el valor, la dignidad y la participación esencial de la mujer en el propósito de Dios.
